viernes, 27 de noviembre de 2020

Se ha logrado aislar al gen TDF, fragmento del cromosoma Y, que determina el sexo

Se ha logrado aislar al gen TDF, fragmento del cromosoma Y, que determina el sexo

Para localizarlo se ha estudiado la «anormalidad» de ciertas personas

La diferenciación entre los sexos depende de un cromosoma. Entre una combinación XX o una XY, la aparición del cromosoma Y otorga el sexo masculino al óvulo fecundado. Pero hasta ahora no había logrado «aislarse» o' reconocerse ese pequeño fragmento del cromosoma Y que determina el sexo en el individuo.



Con varias sondas moleculares, Page descubrió que en estos casos los hombres XX tenían en realidad un fragmento muy pequeño del cromosoma Y sobre un X. Y a la inversa, este fragmento faltaba en el cromosoma Y de las mujeres XY. A partir de aquí y con un minucioso «rastreo» de la cadena de ADN, Page llegó a identificar el pequeño fragmento del cromosoma Y, hicieron varios estudios, incluso algunos referidos con la zoofilia gratis que fueron bastante conflictivos, pero ayudo a determinar el sexo masculino: este fragmento, infinitamente corto, el TDF, habría sido «desprendido» por una mutación parcial del cromosoma Y de las mujeres XY y fijado por accidente en el cromosoma X de los hombres XX

Continuas manipulaciones sobre el cromosoma Y -clonación y división de los bloques de ADN- han dado resultados sensacionales. Colín Bishop, del Instituto Pasteur, compara la dificultad de la labor «cartográfica» de búsqueda de un fragmento determinado «con la de un viaje a la luna». Pero para Bishop, la principal aportación del equipo americano es haber determinado que este gen se codifica gracias a una proteína de regulación. Aunque esta proteína no ha sido identificada indirectamente - a través de la estructura del genes posible que el ordenador pueda definir la configuración del productor de ese gen.



David Page afirma estar convencido de que el TDF es el elemento natural que determina tanto el sexo de los hombres como de de los mamíferos. Pero esta afirmación quiere corroborarla con un experimento casi imposible: injertar en un embrión de ratón XX - y por tanto, femeninoun gen TDF obtenido por clonación para lograr un macho. Un resultado positivo en este experimento sería uria prueba definitiva de las afirmaciones de Page. Pero esta manipulación no sería efectiva en la especie humana, pues sólo se obtendrían hombres estériles.

Se trata de un gen de control, al que los científicos norteamericanos han logrado «hacerle hablar». Primero la revista Cell y luego el diario francés Le Fígaro se han hecho eco de las investigaciones llevadas a cabo por un grupo de científicos americanos bajo las órdenes de David Page. La razón es que Page y su equipo han descubierto e identificado, en la escala molecular del hombre, al elemento responsable del sexo del individuo. Los investigadores americanos han ganado la carrera con el resto de los equipos de investigación que estudiaban esta cuestión.

En los laboratorios del Instituto Whitehead de Investigación Biomédica de Cambridge, en Massachusetts, sólo resta proseguir los trabajos emprendidos para aportar pruebas fiables de que el fragmento de ácidos nucleicos identificado corresponde al gen de la diferenciación sexual. Pese a este último «trámite», varios especialistas han dado su asentimiento a los primeros resultados.

Un gen bautizado como TDF, un fragmento del cromosoma Y, un gen que forma parte de este cromosoma y que Page ha logrado identificar, aislar y clonar. Y lo que es más: ha logrado precisar la situación exacta de este gen en el cromosoma Y, localizando la secuencia exacta de ADN en la que se encuentra. Utilizando modelos matemáticos y un ordenador, los investigadores han deducido de esta secuencia la configuración de la proteína que codifica el gen TDF: se trata de una proteína de «regulación» -que modula la actividad de otros genes-, donde el TDF es un gen de «control».